31 mayo 2012

LA HISTORIA PUDO SER DIFERENTE

El día 5 de agosto de 1936 tuvo lugar un hecho transcendental que pudo haber cambiado el curso de la Historia y al que los historiadores, seguramente por ignorancia sobre el tema, no le dan mucha importancia. De hecho, en sus trabajos se refieren a este hecho de forma muy superficial, lo que demuestra que carecen de datos.

Nos estamos refiriendo a la batalla de los Santos de Maimona, muy cerca de Zafra y que se han dado maña en hacer creer, basándose en las memorias del coronel Puigdengolas y las declaraciones reflejadas en la Causa 397/36, que fue un paseo militar.

La realidad es muy diferente, ya que aquella batalla trajo consigo un impresionante despliegue de tropas y una espectacular táctica militar que facilitó el movimiento de fuerzas de un lado a otro, siempre bajo un intenso fuego.

Quienes utilizan esos documentos omiten decir que, primero, el coronel Puigdengolas mintió en gran parte de sus memorias, en especial a partir del día 2 de agosto y, segundo, los militares del Regimiento Castilla que prestaron declaración sabían que sus vidas pendían de un hilo y en sus declaraciones procuraron eximirse de culpas, llegando incluso a declarar que “arrojaron piedras sobre sus subordinados para que no hicieran fuego”.

Es importante recordar que, por ejemplo, el libro LA COLUMNA DE LA MUERTE se basa, única y exclusivamente en documentos de la Causa General, la Causa 397/36, algunos documentos del Archivo Militar de Ávila y algunos más, de los que su autor se dio habilidad para entresacar ciertos datos que fuera de su contexto general hacen tener una visión diferente de su contenido. De hecho, por poner un ejemplo, en dicho libro no se menciona ni una sola vez el nombre de Alfonso Mora Requejo, que más adelante veremos un detalla que de haberlo sabido, el autor del libro hubiera sacado buena tajada.

Desde el 18 de julio, fecha en que el general Queipo de Llano logró hacerse con Sevilla, hasta el día 2 de agosto, que sale la Primera Agrupación, mandada por el teniente coronel Asensio Cabanillas, en dirección a Extremadura, el Gobierno del Frente Popular, siguiendo su línea de engaños y negación de la realidad, no hizo absolutamente nada para enviar fuerzas hacia al sur, ya que todo su empeño lo puso en cortar el paso de la fuerzas, muy escasas, del general Mola, que avanzaban hacia Guadarrama.

Incluso ordenó que fuerzas de Badajoz fueran enviadas a Madrid, privando así al sector sur de defensas.

Esto fue aprovechado por los mandos nacionales para, tomando como base de operaciones la capital hispalense, iniciar operaciones en las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva, asegurando así una cabeza de puente que les permitiera obtener una base muy importante, con puertos y bases aéreas, para la acumulación tanto de material y fuerzas llegadas desde el Protectorado como de nuevos llamamientos a filas, lo que permitió a los nacionales organizarse y planificar sus siguientes maniobras.

Una vez asegurada la mayor parte de Andalucía Occidental, se dispuso que comenzara la marcha hacia Madrid, objetivo principal en aquellos primeros momentos, ya que las dificultades que el mando nacional encontraba para abastecer su ejército aconsejaban efectuar una marcha rápida que finalizaría en Madrid, dando así fin a la guerra, una guerra que en aquellos primeros días los nacionales no estaban en disposición de ganar debido a la escasez de armamento del que disponía, careciendo de aviones, cañones, carros de combate y unidades navales importantes.

La actual propaganda surgida al olor de las subvenciones, pisoteando todo rigor y toda veracidad, ha hecho creer que las columnas salidas de Sevilla hacia Extremadura estaban perfectamente equipadas y disponían de cuantioso material, cuando lo cierto es que no y en muchos casos debían improvisar sobre el terreno. En realidad, la clave de la victoria, la diferencia fundamental entre nacionales y frentepopulistas estuvo marcada por el mando único, es decir, la disciplina y unidad de acción.

Como hemos dicho, el día 2 de agosto sale de Sevilla la Primera Agrupación mandada por el teniente coronel Asensio Cabanillas, que actuando como punta de lanza, toma el Ronquillo (Sevilla), atraviesa los escarpados terrenos de la llamada Cuesta de la Media Fanega, en Sierra Morena, que delimita las provincias de Sevilla y Huelva, toma Santa Olalla (Huelva) y avanza hasta Monesterio (Badajoz) que ocupa el día 4 de agosto.

Mientras tanto, el día 3 de agosto salió de Sevilla la Segunda Agrupación mandada por el comandante Castejón Espinosa.

Estos soldados, llegados en su mayoría del Protectorado, algunos de ellos veteranos curados de espanto en la guerra del Rif, donde habían visto terribles escenas de horror y matanzas, quedaron asombrados ante las escenas que veían en los pueblos andaluces que tomaron en las primeras operaciones: Casas saqueadas e incendiadas, calles inundadas de sangre, cadáveres salvajemente mutilados amontonados en las aceras, presos torturados, paredes manchadas de sangre, mujeres violadas, ancianos apaleados, niños asustados que buscaban a sus padres en los montones de cadáveres.

Al contrario que en el Rif, estos horrores lo habían llevado a cabo españoles contra españoles y los soldados sabían que su misión era evitar que continuara la masacre, así que en silencio apretaban los dientes, procuraban que no les saltaran las lagrimas, calaban bayonetas y miraban a sus jefes esperando la orden de lanzarse al ataque. El genocidio que los dirigentes socialistas estaban llevando a cabo aumentaba cada día y su sagrada misión era ofrendar sus vidas para detener aquella locura sangrienta que socialistas y sindicalistas estaban realizando.

Mientras que el día 5 de agosto las fuerzas del comandante Castejón toman Llerena, donde algunos milicianos ofrecieron una resistencia suicida y heroica al haber sido traicionados por los dirigentes socialistas que al huir no les advirtieron del peligro, las tropas del teniente coronel Asensio ocupan Fuente de Cantos en la madrugada de ese mismo día y aterrorizados por el crimen masivo que allí se había cometido, continúan la marcha casi sin detenerse ya que los criminales habían huido poco antes.

De esta manera, a primera hora del día 5 llegan al punto en el que la carretera general Sevilla-Mérida se bifurcaba y salía un ramal hacia Badajoz. Esto es, en los Santos de Maimona, pequeña población situada muy cerca de Zafra, importante población que tenía gran interés estratégico porque allí existía un gran depósito de la CAMPSA.

Éste fue el lugar elegido por el coronel Puigdengolas para presentar batalla al objeto de cortar el paso a las fuerzas nacionales.

Pero éstas avanzaban a marchas forzadas porque cada hora que transcurría, socialistas y sindicalistas continuaban robando, saqueando, torturando y asesinando. Cada minuto era precioso y no podía perderse, así que sin dudarlo un instante, pese a la ventajosa posición en las alturas que ocupaban las fuerzas del coronel Puigdengolas, los nacionales se lanzaron al ataque, sin titubear, sin dudarlo. Siempre adelante, la masacre continuaba y era necesario ponerla fin a cualquier precio.

Socialistas y sindicalistas mandaban al matadero a sus propios seguidores para ellos poder seguir robando y matando, pero no eran enemigos para quienes querían salvar miles de vida.

La batalla finalizó como no podía ser de otro modo, es decir, con la aplastante victoria del ejército nacional y la huida de los dirigentes, como Nicolás de Pablo que huyó a toda velocidad en dirección a la frontera portuguesa y solo cuando comprobó que los nacionales avanzaban hacia Mérida, dejando Badajoz provisionalmente fuera de sus planes, se tranquilizó y regresó a la ciudad.

Tras la derrota, sedientos de sangre, los marxistas, para saciar sus instintos, quisieron vengarse en los presos de la cárcel de Badajoz sin que las fuerzas de seguridad intervinieran, porque tanto el Jefe de la guardia de Asalto, el comandante Benítez Ávila, como el Jefe de la Guardia Civil, el comandante Vega Cornejo eran “leales al Gobierno legítimo” y por lo tanto, si ese Gobierno permitía el crimen, el robo y la tortura, ellos, “leales siempre” no iba a evitarlo, porque para hacerlo tenían que sublevarse, convirtiéndose así en golpistas.

Afortunadamente un oficial de la Guardia de Asalto, el teniente Fernando Acosta, se sublevó y desobedeciendo las órdenes, salió al mando de una sección de guardias y, como es natural, los asesinos, al ver que llegaba gente armada, dispuesta a defenderse, emprendieron la huida, con lo que los presos se salvaron de una terrible muerte, como poco después ocurriría en la cárcel Modelo de Madrid o en la cárcel de Guadalajara.

Mientras las dos columnas se reagrupaban en Zafra y Los Santos de Maimona, en Badajoz, los guardias civiles honrados, asqueados de la “lealtad” de sus jefes “al Gobierno legítimo”, decidieron sublevarse para no ser cómplices, por omisión, de tantos crímenes como socialistas y sindicalistas estaban cometiendo. Imperó más en ellos su deber y su juramento de defender a los ciudadanos contra los robos, saqueos, torturas, registros y detenciones ilegales y asesinatos que mantenerse “leal a un gobierno legítimo” que potenciaba, animaba y potenciaba todas esas cosas.

El ejemplo más patente lo tenemos en le actualidad: Es obligación de las fuerzas de seguridad perseguir y detener a los que se saltan la ley, en especial a los terroristas y quienes les ayudan. Como todos sabemos, presuntamente, altos jefes policiales han mostrado más lealtad al Gobierno legítimo que a sus deberes y obligaciones y pese a saber que su obligación es detener a los terroristas, presuntamente dialogan con ellos y presuntamente les avisan que van a ser detenidos. Por supuesto, nos estamos refiriendo al Caso Faisán, en el que los que presuntamente han intervenido, han demostrado una gran lealtad al Gobierno legítimo, a la democracia y la libertad ¿verdad?.

Pues lo mismo ocurrió en aquel entonces. Los jefes de las fuerzas de seguridad se mantuvieron tan leales a la democracia, la justicia, la libertad y al “gobierno legítimo” hasta el punto que no mostraron escrúpulos a la hora de retirar las fuerzas bajo su mando, incluso marchando a la cabeza de las columnas que iban a detener a los agentes que querían mantener el orden, de poblaciones en las que al no tener nada que temer y verse amparados por el Gobierno, los marxistas llenaron las calles de cadáveres.

Tanta sangre derramada debe caer sobre la cabeza y la memoria de aquellos jefes que prefirieron mantenerse “leales al Poder legítimo” y no actuar ante tantos crímenes como se estaban llevando a cabo, aunque para ello hubieran tenido que convertirse en terribles fascistas golpistas, como llaman ahora a aquellos héroes que extirparon la maldad y el crimen de nuestra Nación, salvando decenas de miles de personas.

Esta sublevación de la Guardia Civil marcó un antes y un después en la Historia y pudo haber cambiado sustancialmente los sucesos que sucedieron a continuación.

Como sabemos, Badajoz, en primera instancia no formaba parte de los planes de conquista de los mandos nacionales, ya que el objetivo inmediato era Mérida, lugar situado en un importante nudo de comunicaciones tanto por carretera como por vía férrea y líneas eléctricas y telefónicas.

Tomando Mérida se cerraba una bolsa en la que quedaría Badajoz capital y parte de su zona Sur, ya que desde Huelva los nacionales avanzaban hacia el Norte cruzando la sierra.

Es decir, la toma de Badajoz no era una cuestión importante en los planes de avanzar hacia Madrid y, aunque no hay documentos que lo acrediten, todo hace suponer que los nacionales sabían que el Regimiento Castilla, o mejor dicho, la mayoría de sus mandos, no estaban por la labor de luchar a favor de los marxistas y, por otro lado, los milicianos que se encontraban en la ciudad no suponían ningún peligro para el ejército nacional, aunque sí, desde luego, para los ciudadanos, ya que era indudable que estando gobernada la ciudad por el PSOE con gran influencia de sindicalistas y comunistas, los crímenes iban a continuar, como así ocurrió.

Pero, afortunadamente, una vez tomada Mérida, el teniente coronel Yagüe decidió avanzar sobre Badajoz, no por su valor estratégico, que en nada afectaría al contexto general de la marcha sobre Madrid, sino para evitar que los crímenes continuaran y por este motivo no dudó en perder un par de días y salvar muchas vidas.

También es indudable que en Sevilla estaban muy bien informados de lo que estaba ocurriendo en Badajoz, ya que de alguna forma estaban en contacto con algunos ciudadanos, lo cual hizo que las milicias realizaran constantemente ilegales registros domiciliarios, deteniendo en muchas ocasiones a los moradores, aun sin haber encontrado nada, por el simple hecho de sospechar que eran “fascistas”. Por supuesto, algunas de estas personas fueron asesinadas en plena vía pública, a la vista de todo el mundo, mujeres y niños incluidos, en un dantesco espectáculo propio del infierno de Dante.

Hemos dicho que el día 5 de agosto el teniente coronel Yagüe derrotó al coronel Puigdengolas en los Santos de Maimona y el día 6, el comandante Castejón, que había tomado Llerena por lo que llegó a la zona cuando la batalla había finalizado, tomó Zafra.

Ese mismo día 6 de agosto, como hemos dicho, se subleva la Guardia Civil en Badajoz y al tener noticias de ellos, el mando nacional tomó una importante decisión, pese a saber que esa decisión podría ser funesta para sus planes, ya que la consigna era unificar fuerzas para seguir avanzando hacia Mérida, ciudad de las que los informes decían que el puente romano estaba minado y las alambradas electrificadas, o sea, una peligrosa misión, teniendo en cuenta, además, que para llegar hasta Mérida, debía tomar primero Almendralejo, ciudad muy bien guarnecida por la columna del Diputado Martínez Cartón y algunos efectivos de la del Diputado Sosa Hormigo, que como después se demostró, ofrecieron gran resistencia, como ya había ocurrido en Llerena.

Es decir, que bajo ningún concepto era aconsejable que las dos agrupaciones marcharan por separado, pero no importó. Lo importante era salvar vidas a cualquier precio y en Badajoz muchos ciudadanos, tanto los que estaban presos como los que aún no habían sido detenidos, corrían gran peligro de ser asesinados.

La sublevación de la Guardia Civil fue una baza que podría ser aprovechada, ya que si la ciudad era atacada mientras duraba la sublevación supondría que los defensores tendrían que abrir dos frentes, es decir, atender a la defensa de las murallas y al mismo tiempo evitar que la Guardia Civil saliera de la Comandancia e iniciara una lucha callejera. Además, en aquel momento, tal y como ya estaba sobradamente demostrado, el mando nacional tenía la plena seguridad que en cuanto en Badajoz vieran que por el horizonte aparecían fuerzas nacionales, los dirigentes socialista y sindicalistas huirían con toda rapidez, desertando cobardemente de sus puestos “porque tenían miedo y sabían que los fascistas los iban a fusilar o se acordaban de pronto de sus mujeres e hijos” . Esto había sucedido en, prácticamente todos los pueblos que hasta entones habían tomado y ocurriría días después en Badajoz, aunque tarde, ya que entre el 7 y el 13 de agosto fueron asesinadas varias personas más, cuya vida podrían haberse salvado si la Guardia Civil no se hubiera rendido.

En resumen, cuando se tuvo noticias de esta sublevación, el mando nacional decidió enviar una columna, al mando del comandante Castejón hacia Badajoz, tal y como vemos en este documento del Archivo Militar de Ávila.

Además, también contamos con el informe del teniente de la 10ª Compañía de la IV Bandera de la Legión, Alfonso Mora Requejo.

En este informe, aunque breve, de dice lo siguiente:

DÍA 6.- A las 04´00 horas baja con sus Sección al pueblo de Los Santos de Maimona y más tarde se le une el resto de la Compañía. A las 22´00 horas la Columna emprende la marcha por la carretera de Badajoz, y recorridos unos cinco kilómetros da la vuelta el convoy y pasando nuevamente por el pueblo continúa la marcha por la carretera de Mérida.

Es decir, que en principio, la columna partió hacia Badajoz en la noche del 6 al 7 de agosto. Pero al poco tiempo recibió orden de regresar.

¿Por qué?. En otras entradas ya hemos hablado sobre este tema, pero debemos volver a recordarlo porque es importante.

Sabemos que desde la Comandancia de la Guardia Civil se emitieron bastantes mensajes radiados comunicando la sublevación y pidiendo refuerzos. También sabemos que en Cáceres no lo creyeron y alertaron al mando nacional que podría tratarse de una trampa.

Y en efecto, en la noche del 6 al 7 de agosto ocurrió un hecho que, ahora, casi 77 años después, con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo y al análisis de la situación, podemos hacer ciertas cábalas sobre lo ocurrido y casi podemos llegar a entender la desconfianza del mando nacional y comprender el motivo por el cual ordenaron anular la operación.

Sabemos, por las memorias del coronel Puigdengolas y por artículos de Prensa de la época, que el coronel Puigdengolas; su ayudante, el capitán Guillermo de Miguel y el comandante de la Guardia de Asalto Benítez Ávila, en la tarde del día 6 de agosto pidieron acceder a la comandancia para hablar con el comandante de la Guardia Civil Vega Cornejo al objeto de lograr que cesara la sublevación, pero los guardias los detuvieron a todos.

Es de lógica pensar que inmediatamente los sublevados comunicaran por radio esa noticia y, en efecto, el propio coronel Puigdengolas manifiesta que “Por lo que oí hablar durante la noche deduzco que se comunican por radio con Sevilla y que les ordena que se resista y les anuncia que una columna irá en su ayuda”.

Pero esta detención trajo consigo que las sospechas del mando nacional aumentara porque, sin saber muy bien qué estaba ocurriendo, costaba creer que un puñado de guardias, casi sin armamento y pocas municiones hubieran logrado detener nada más y nada menos que al Gobernador Militar de la Plaza, su Ayudante, que prácticamente hacía funciones de Jefe de su Estado Mayor, al Jefe de la Guardia de Asalto y también tenían controlado al comandante Vega Cornejo.

Incluso es posible que además de ellos, también hubieran detenido a destacados miembros del Comité de Defensa local, ya que aunque el coronel Puigdengolas no dice nada al respecto, el general Queipo de Llano, en sus charlas radiofónicas anunció que habían detenido a “13 marxistas”. Seguramente éstos también habían acompañado al coronel Puigdengolas, que como sabemos, tenía puesta toda su confianza en las milicias y sus dirigentes, dándoles casi más rango e importancia que a los propios militares bajo su mando.

Quiénes eran estos “13 marxistas” no podemos saberlo, pero fueran quienes fueran, es indiscutible que sería gente importante dentro del organigrama de mando en la ciudad.

En resumen, que de un solo golpe resulta que la ciudad había quedado prácticamente sin mandos, ya que el Gobernador Civil no contaba nada y, por si fuera poco, ese hombre sentía más miedo por los milicianos que por los nacionales y este temor es el que le llevó a huir de la ciudad días después, siendo perseguido por la milicias, que a punto estuvieron de darle alcance, pero logró evitarlos, aunque uno de sus acompañantes murió de un colapso cardiaco por el terror que sentía durante la huida hacia Portugal y el mismo gobernador tuvo que ser ingresado en un hospital de Elvas para calmarle los nervios que estaban a punto de producirle un colapso.

Los únicos jefes que quedaron fueron el teniente coronel de Carabineros Pastor Palacios y los comandantes de Infantería Alonso y Bertomeu, que dirigían el asedio, pero siempre con la duda que el resto de oficiales no se sumaran a la sublevación.

Este golpe de suerte, realmente difícil de creer, seguramente fue el motivo por el que el mando nacional, convencido que se trataba de una trampa, decidió seguir con el plan establecido, es decir, continuar hasta Mérida, cortar las comunicaciones, aislar Badajoz y contactar con las fuerzas de Cáceres.

O sea, que si los mandos nacionales no hubieran sido tan desconfiados, las tropas del comandante Castejón hubieran llegado a Badajoz a primeras horas del día 7 y hubieran tomado la ciudad casi sin resistencia, con lo cual se hubiera evitado mucha sangre y víctimas inocentes que nada tuvieron que ver con los crímenes que socialistas y sindicalistas cometieron.

Finalmente, volviendo a lo que se dijo al principio, si ustedes buscan en el libro LA COLUMNA DE LA MUERTE el nombre del teniente Alfonso Mora Requejo, verán que no se hace ni una sola mención a él.

¿Para qué? Dirán algunos, si solo fue un fascista más de la columna de la muerte.

Hombre, respondo yo, pues precisamente por eso, porque de haber utilizado otros documentos distintos a la Causa General, base principal de ese libro, su autor podría haber visto el siguiente informe:

DÍA 20 (de agosto).- Al mando de su Compañía forma en el cuadro para el fusilamiento de algunos dirigentes del enemigo, desfilando después por la población.

Por supuesto se trata del fusilamiento de los desertores Sinforiano Madroñero, Nicolás de Pablo y otras personas.

¿Se imaginan si lo hubieran sabido antes, el jugo que le podrían haber exprimido a este informe?

Como mínimo, hubieran publicado tres o cuatro libros más y organizado un montón de conferencias, siempre cobrando, claro está, alojándose en hoteles de lujo y comiendo buenas viandas regadas con espiritosos caldos con denominación de origen.

Es de esperar que a partir de ahora, en algunos blogs, cuando hablen del fusilamiento de aquellos desertores, citarán este nombre, dándolo por archisabido y como si supieran de toda la vida quién fue y supieran, con pelos y señales, todo sus historial militar y las hazañas que este verdedero héroe llevó a cabo.

Las pobre critauras. No se le puede pedir peras al olmo.

17 comentarios:

FBS dijo...

Sr. Pilo,
En relación a la batalla de Los Santos de Maimona, estoy de acuerdo con usted que la columna del comandante Antonio Castejón salió tarde de Llerena y llegó a Los Santos por la tarde, cuando las operaciones estaban terminando, sin embargo a Castejón se le condecoró por esta acción. En el Decreto 115 publicado en el Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional de España número 23 de 17 de septiembre, se dice: “En consideración a los méritos extraordinarios del Comandante de Infantería D. Antonio Castejón Espinosa demostrados en cuantas operaciones ha tomado parte, y muy especialmente en el combate de los Santos de Maimona, la Junta de Defensa Nacional ha acordado aprobar la concesión de la segunda Medalla Militar hecha a favor del mencionado jefe, por el Excmo. Sr. General Jefe de las Fuerzas Militares de Marruecos y Ejército expedicionario. Por la Junta de Defensa Nacional. Federico Montaner”.
Sin embargo, a continuación relaciona los méritos y es aquí donde quedan de manifiesto varias discordancias con la realidad de los hechos que ocurrieron. Supongo que los historiadores se han basado en esta fuente sin contrastar con otros documentos.
“Méritos contraídos por el Comandante de Infantería don Antonio Castejón Espinosa, a quien se concede la segunda Medalla Militar. En el combate de los Santos de Maimona, sostuvo con la columna de su mando un duro combate con enemigo mucho más numeroso, al que derrotó y puso en fuga merced a una habilísima maniobra. No menos pericia demostró en las operaciones que dieron por resultado la ocupación de Almendralejo y de Mérida. El combate sostenido para la ocupación de Badajoz, acreditó
de nuevo su capacidad, pues lo preparó primero, y desarrolló después con una gran pericia y conocimientos tácticos. Al llegar el momento del asalto, penetró en la Plaza por la brecha abierta en la muralla con un valor temerario. En Oropesa batió al enemigo aniquilándole y apoderándose de numeroso botín. Contribuyó al éxito que dio por resultado la ocupación de Talavera de la Reina mediante una maniobra difícil que permitió la entrada en la Plaza, y finalmente, el 6 del mes corriente, contribuyó con acierto grande a la destrucción de la columna enemiga que intentó reconquistar Talavera”.
¿Qué ocurriría si cambiamos en término Los Santos de Maimona por Llerena? Quedaría más ajustado a la realidad. En Llerena falleció el primer oficial de la columna. El teniente de Regulares Carrión, natural de Sevilla. Y a alguien había que darle el mérito del asalto a la brecha, para explotarlo propagandísticamente. A Rafael Glez. Pérez-Caballero, de la Bandera de Asensio, no le dieron la medalla por la trifulca con Vierna. Y a alguien le tenían que adjudicar el éxito. De todas forma, es extraño.
Para terminar, creo que tiene usted razón en referir la pobre dotación de las dos columnas militares denominadas “de la muerte”. Si bien el grueso de las tropas de choque pertenecían al ejército de África (Legionarios y Regulares), el apoyo logístico, caballería, artillería e ingenieros pertenecían a los regimientos establecidos en Sevilla, lo cual debía suponer al menos la mitad de la columna. Estas mismas columnas habían estado operando previamente en la ocupación primeros de los barrios y luego de los pueblos de la provincia de Sevilla. Operaron dos columnas más que quedaron en Sevilla: la de Ramón de Carranza y la de Tassara Buiza que desbarataría posteriormente la columna de los ocho mil en Llerena. También tenían como fuerza de choque elementos del ejército de África. Por tanto, creo que aplicar el nombre de “Columna de la Muerte” a la agrupación de fuerzas que entraron en Badajoz el 14 de agosto es erróneo, porque este nombre se le dio a las fuerzas que operaban a finales de agosto y primeros de septiembre en la provincia de Toledo, ya con una composición y mando distintos.
saludos

FBS dijo...

Buena reflexión. Si Badajoz se hubiese ocupado de forma incruenta el día 7 de agosto, no hubiese existido los fusilamientos en la plaza de toros, pues se hubiesen hecho en el cementerio, ni existiría el artículo falaz de Jay Allen, ni Stalin podría haber movilizado la Internacional Comunista y a la mitad de los delincuentes de Europa para defender Madrid, ni la guerra hubiese durado tres años con tal cantidad de muertos, mutilados, damnificados, represaliados, empobrecidos, etc, etc. Lo cual me lleva a pensar: había países interesados en que en España hubiese una guerra larga y cruenta para vender armas, tecnología, servicios y prestar dinero. Y por Sevilla se movían espías en cantidad. Lo sé de primera mano. Un familiar mío estuvo envuelto en el caso Jovinge. Recordemos también el comunista alemán que se había alistado en el Tercio para pasar informes. Pregunto: ¿Actuó la inteligencia de las potencias extranjeras para atizar el fuego de la guerra en Badajoz? A mí no me extrañaría nada.

francisco pilo ortiz dijo...

Señor FBS, le felicito por sus dotes de observación.

En efecto, como usted dice, en el Boletín Oficial de la fecha que indica, figura exactamente lo que usted dice, pero se trató de un error que más tarde fue subsanado en el Boletín de 7 de marzo de 1937.

Con su permiso, expongo textualmente lo que escribí en el libro ELLOS LO VIVIERON. Creo, modestamente, que fui el primero en aclarar ese fallo sin que nadie se hubiera dado cuenta antes ni tampoco después, a excepción de usted. Vuelvo a felicitarle.

También hay que decir que en la Hoja de Servicio de Castejón también se indica que participó en la batalla de los Santos de Maimona. Era muy frecuente que los soldados oficinistas encargados de redactar los informes cometieran esos errores, no sé si obedeciendo órdenes de los interesados en exagerar sus actuaciones o por errores cometidos por los mismos redactores.

También debo decirle que la “brecha” por la que se dice que entraron las fuerzas de Castejón, no se refiere a la de Trinidad, sino a la de la Avenida de Huelva, justo frente al Edificio de Correos, pero en realidad, la parte más peligrosa del ataque no se produjo por esa brecha, sino por la rampa de acceso al cuartel de la Bomba, misión que corrió a cargo de la 18 Cía. de la V Bandera, mandada por el teniente Francisco de Miguel, primo hermano del capitán Guillermo de Miguel, ayudante del coronel Puigdengolas.

Por esta acción el teniente de Miguel fue condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, aunque su concesión le llegó después de haber muerto en combate.

El hecho que el capitán Pérez Caballero no recibiera ninguna condecoración se debió a muchas circunstancias, pero en especial a que incumplió las órdenes directa recibidas por el teniente coronel Yagüe, en el sentido de que una vez que lograra superar la brecha se dirigiera directamente hacia la plaza de toros, objetivo principal de la operación.
Como sabemos, Pérez Caballero en vez de ir hacia la plaza, como hicieron todas la demás compañías, avanzó hacia el centro urbano, cosa realmente inútil porque a esa hora (sobre las tres de la tarde) ya hacía casi una hora que habían llegado las tropas de Castejón.

En fin, no aburro más. Volviendo al tema que usted dice sobre los méritos de Castejón, le remito a lo que escribí en el libro mencionado:

francisco pilo ortiz dijo...

Por las acciones durante la marcha desde Sevilla y la posterior toma de Mérida y Badajoz, el Teniente Coronel Asensio, y los Comandantes Vierna y Castejón fueron condecorados con la Medalla Militar. En el caso del Comandante Castejón era la segunda vez que se le concedía la condecoración. La orden de concesión fue publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional de España, publicación provisional del gobierno rebelde, similar a la Gaceta de Madrid. En esta publicación podemos leer:

Méritos contraídos por el Comandante D. José Vierna Trápega, a quien se concede la Medalla Militar

En el combate sostenido y que precedió a la ocupación de Badajoz, este Jefe dio muestras de extraordinario espíritu y valor, animando a sus tropas con su ejemplo. Llegado el momento del asalto a la Plaza, fue el primero en entrar en ella por la brecha abierta en la muralla, que era de tan reducidas dimensiones, que sólo su enorme voluntad pudo conseguir que pasara por ella.
Asaltada la Plaza por las fuerzas a su mando, facilitó con ello el ulterior desarrollo de los planes del Mando, desmoralizando al enemigo que contaba con defensas muy potentes (8).

Como se ha dicho, en este mismo número se publica la concesión de la misma medalla al Teniente Coronel Asensio y al Comandante Castejón, pero, curiosamente, en la redacción del texto, equivocaron los méritos, achacando al Teniente Coronel Asensio las actuaciones de Castejón y viceversa. Este fallo fue corregido el día 7 de Marzo de 1937, en el Boletín Oficial del Estado. En él podemos leer:

Méritos contraídos por el Teniente Coronel de Infantería, del Servicio de Estado Mayor, D. Carlos Asensio Cabanillas, a quien se concede la Medalla Militar

En el combate de los Santos de Maimona sostuvo con la columna de su mando un duro combate con enemigo mucho más numeroso, al que derrotó y puso en fuga, merced a una habilísima maniobra.
No menos pericia demostró en las operaciones que dieron por resultado la ocupación de Almendralejo y la de Mérida.
El combate sostenido para la ocupación de Badajoz acreditó de nuevo su capacidad, pues lo preparó primero y desarrolló después con una gran pericia y conocimientos técnicos. Al llegar el momento del asalto, penetró en la Plaza por la brecha abierta en la muralla, con un valor temerario.
En Oropesa batió al enemigo, aniquilándole y apoderándose de numeroso botín. Contribuyó al éxito, que dio por resultado la ocupación de Talavera de la Reina, mediante una maniobra difícil, que permitió la entrada en la Plaza.
Y finalmente, el mes del corriente (se refiere al mes de septiembre de 1936, fecha en la que se publicó por primera vez) contribuyó con acierto grande a la destrucción de la Columna enemiga que intentó reconquistar Talavera.

francisco pilo ortiz dijo...

Con respecto al Comandante Antonio Castejón Espinosa, dice lo siguiente:

Meritos contraídos por el Comandante de Infantería D. Antonio Castejón Espinosa, a quien se le concede la segunda Medalla Militar

La Columna que manda el Comandante Castejón ha realizado su avance por Extremadura, de éxito en éxito, destrozando cuantas columnas enemigas le han salido al paso, y demostrando en todo momento una gran decisión y no menos pericia.
Sí demostró ambas cosas en la ocupación de Mérida, para conseguir la cual hubo de atravesar su Columna un puente largo y estrecho, perfectamente batido por el enemigo, consiguiendo, no obstante, su objetivo, no menos las puso de relieve en la toma de Badajoz, para llegar a la cual realizó una peligrosísima marcha de flanco, entrando en la Plaza dos horas antes que nadie.
En Guadalupe destrozó una Columna enemiga, (se refiere a la Columna Fantasma, mandada por el Capitán Uribarry) apoderándose de toda su impedimenta y armamento, y en Peraleja (sic) de la Mata, fortificada y defendida por tropas regulares con Artillería, sostuvo durísimo combate, deshaciendo una Columna enemiga, que dejó sobre el campo más de 250 muertos y toda su Artillería.
En Calera, también defendida por tropas regulares y fortificada, redujo la resistencia del enemigo, al que puso en dispersión después de dejar el campo sembrado de cadáveres.
En la ocupación de Talavera de la Reina fue también extraordinariamente distinguida la actuación de este Jefe, que fue el primero en entrar en la Plaza por un frente perfectamente fortificado con trincheras y alambradas, y en los días siguientes a la ocupación de la mencionada Plaza continuó su brillante actuación, que el día 7 del corriente (7 de septiembre de 1936) le permitió, mediante una habilísima maniobra, derrotar una Columna enemiga, apoderándose de 10 cañones, 60 camiones y coches rápidos, más de 300 muertos y 200 prisioneros.

francisco pilo ortiz dijo...

Un inciso muy importante. Anteriormente dije que fui el primero en publicar el error del BOE, lo cual es cierto, creo yo. Pero quien se dio cuenta del error, como no podía ser de otra manera, fue mi buen amigo Moisés Domínguez Núñez, al que me atrevo a calificar, sin riesgo a equivocarme, como maestro de maestros.

FBS dijo...

Pues nada, sr. Pilo. Completamente aclarado el tema. La verdad es que leí accidentalmente las recompensas en el BOE de septiembre cuando buscaba la referencia a un familiar y me llamó la atención el error. Me parece interesante el tema de los espías. En casa de mi abuela, en Salvaleón, estuvo viviendo que yo sepa un soldado alemán. Se llamaba Klaus y en palabras de mi abuela que por entonces era mocita era alto, rubio y guapísimo. Por lo visto se estuvieron carteando durante un tiempo cuando lo repatriaron. Yo le había escuchado esta historia a mi abuela, pero siempre pensé que me estaba "vacilando". Que esa historia la había visto en una película. Por el testimonio de otra gente, por lo visto fue verdad. Lo que no entiendo es qué demonios hacía un soldado de la Wehrmarcht en Salvaleón durante la guerra civil, con el tema de la Sierra de Monsalud al lado. Porque no creo que tuviese más interés militar.

saludos y buenas noches

francisco pilo ortiz dijo...

Me deja usted un tanto atónito con esto del alemán.

No sé si tendrá relación una cosa con la otra, pero en Badajoz parece ser, digo que parece ser porque no tengo documentos, tan solo una carta, que en una casa dedicada a la venta de maquinaria agrícola y tractores, la mayor parte de ellos exportados desde Alemania, trabajaba como “agente comercial” un súbdito alemán que por su trabajo viajaba por gran parte de las provincias de Badajoz y Cáceres.

Según creo recordar, en esa carta que he buscado antes de escribir esto, pero no doy con ella, se dice que ese “agente comercial” se llamaba Klaus no sé qué, nombre éste de Klaus muy común entre los germanos, algo así como el clásico Juan García autóctono y era un agente de la Abwer que trabajaba para el Almirante Canaris.

MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ dijo...

Hola Pilo :

Gracias por tus palabras pero aquí el único maestro eres tú.

Desde luego el señor F.B.S. esta muy puesto y eso me alegra pues desgraciadamente no se han dado la importancia debido a las operaciones militares sobre la Baja Extremadura y hay quien afirma que en los meses de Agosto y Septiembre de 1936 en la provincia de Badajoz no hubo Guerra . Que se lo cuenten a las decenas de muertos que provocó “ La Gloriosa “ en Mérida los días 13,14,15 y 16 de Agosto .Una verdadera carnicería .Pero evidentemente para ese historiador no hubo Guerra .Los Breguet que partían de Don Benito era hermanitas de la caridad . Desde luego a donde les lleva la ignorancia .

En cuanto al armamento que llevaban esta Columna era totalmente antiguado y desfasado. La mayoría de las piezas de artillería estaban en un estado deplorable y algunas debieron de volver a Sevilla por inútiles para el servicio . Piezas además de escaso calibre . Avanzaron por un territorio hostil sin cobertura antiaerea ,sin tanques , sin casi apenas apoyo aereo .Todo lo hicieron a pecho descubierto y atacando posiciones imposibles como en los Santos con una bayoneta en la mano derecha y la granada en la izquierda .

La descripción que hace el Sr. Francisco Pilo de la batalla de los Santos es para enmarcarla y enseñarla en la facultad de Historia de la Universidad de Extremadura . Yo que he tenido la fortuna de leer lo que ha escrito sobre esta batalla puedo garantizar que ningún Historiador o Investigador ha llegado tan al fondo como lo ha hecho Pilo . Una obra de arte de la historia bélica de la Guerra Civil en Badajoz ,os lo aseguro .

En cuanto a Don Rafael González Pérez-Caballero es sin lugar a dudas mi capitán preferido de la Legión .Era un tio que tenia un par de pelotas. Efectivamente tuvo un bronca con Vierna Trapaga de cojones después de la toma de Badajoz . Era un tipo que era adorado por sus subordinados .Un verdadero atleta ,campeón de España de esgrima . Yo que he tendió la oportunidad de hablar largamente con sus familiares y tener en mi poder un amplio dossier de él doy fe de ello. Esta enterrado en el Valle de los Caídos y una calle de un pueblo de Toledo lleva su nombre .No diré el pueblo gobernado por el PSOE pues la placa aun existe y capaces son de quitarla si se enteran de quien fue este capitán de la Legión. Por cierto tuvo un hermano con tanto o más valor que él que luchó en el bando frentepopulista .Se llamaba Miguel .

Saludos cordiales .

FBS dijo...

Pues por lo visto durante la guerra hubo muchos alemanes, también civiles, pululando por la zona nacional. En Sevilla se creó una oficina de transferencia de tecnología operada por técnicos, ingenieros y arquitectos alemanes. Esto lo sé de primera mano. Después de la guerra esta oficina se mantuvo ya con personal español y dio lugar a una empresa llamada OTAISA (oficina técnica de arquitectura e ingeniería SA). Decir que era el mayor y mejor estudio de arquitectura del sur de España y que proyectó los mejores edificios que se construyeron durante el franquismo en Sevilla. Con la llegada de la democracia y el auge de los arquitectos "rojos" (que de rojos sólo tienen el apelativo), esta oficina quedó prácticamente desmantelada. Sus archivos duermen el sueño de los justos creo que en el sótano un edificio alto cercano al campo del Sevilla. Bueno, a lo que iba, que esta transferencia de tecnología siguió tras la Segunda Guerra Mundial, y fruto de ello fue el acuerdo con Messerschmidt para fabricar el primer avión español a reacción en la Hispano Aviación (hoy Airbus Military), los camiones Mercedes fabricados en ENASA y tengo entendido que también tuvo algo que ver en la Díter de Zafra. Con respecto al Klaus de Salvaleón, tengo entendido que era soldado, y que había varios de ellos viviendo allí.

saludos

Anónimo dijo...

Magnífica entrada. Enhorabuena Sr. Pilo. Ya que se menciona al almirante Canaris, es curioso como el acta de la Gestapo, que entró en su casa cuando fue detenido, menciona que sobre su mesa de despacho no figuraba ningún retrato del Führer y si uno enmarcado y dedicado del general Franco.

Anónimo dijo...

Hay algo también que me gustaría añadir en este foro tan interesante que es su apartado de comentarios.
Lo de los alemanes aparece en Bolín diáfano, es más, sirvió para desenmascarar a Koestler que con motivo de sus acercamientos a Queipo, fue reconocido, saliendo de la división por un alemán que inmendiatamente puso en conocimiento de Bolín la clase de ave que era. Uno de tantos de su raza que eran agentes del komintern, a sueldo de Münzemberg. Cuando fueron a echarle mano ya estaba en Gibraltar. Pero habría un segundo encuentro con Bolín, en febrero, en Málaga.

MOISES DOMINGUEZ NUÑEZ dijo...

Buenos días :

El primer caso que conozco de espionaje en Badajoz es el del legionario Alemán LUDWIG STEIGERWALD , pertenecía a la 19.Cia de la V Bandera de la Legión.

Este Legionario de segunda, había nacido el 10/01/1906 en Partenstein ( Bayer) Alemania, hijo de un minero llamado Johann y una robusta teutona llamada Elisabeth. Siguiendo los pasos de su padre acabo trabajando en la Mina. Frecuenta los ambientes sindicales alemanes en la década de los 20 y es captado por el partido comunista Alemán, donde ingresa en 1921 (Allí lo instruyen en la artes del espionaje ).


En la Toma a Badajoz no recibió un solo rasguño .Hasta finales de 1937 actuó como un topo de la Komintern enviando información muy valiosa .

Realizó un extraordinario trabajo como espía y fue descubierto a principios de 1938.Antes de ser apresado se evadió a la zona frentepopulista a las 23 horas del 12 de Enero de 1938 .Se presentó en la 7 ª División Roja 149 Brigada Mixta y allí ya le pierdo la pista .

Un personaje interesante .

Saludos Cordiales.

FBS dijo...

Buenas tardes,

Sr. Moisés, gracias por decir que "estoy puesto". No es cierto. Es que simplemente leo a ustedes con atención. Soy un completo ignorante.
Sobre la contribución alemana, se puede consultar en la web del Ministerio de Hacienda la Memoria de la Comisión encargada del examen de las cuentas de los llamados "suministros especiales" llevadas a cabo por el Reich alemán a España durante la Guerra Civil y de los gastos originados por la participación de la Legión Cóndor, presentada por su Presidente y representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, Ginés Vidal y Saura, y por su vocal y representante del Ministerio de Hacienda, José de la Puerta y de las Rozas; que inserta el protocolo confidencial Hispano-Alemán suscrito en Berlín en 28 de febrero de 1940; y que tras arduas negociaciones fijó el importe del crédito exigible al Gobierno español por el alemán en la cifra de RM 371.819.548,46.- 1941, agosto, 9. Madrid.
27 folios mecanografíados.- Copia obtenida, mediante el uso de papel polígrafo, simultáneamente a la escritura del documento matriz.
Se contiene en el Expediente de las deudas de guerra con Alemania, que a su vez está comprendido en Expediente sobre
reconocimiento de las deudas de guerra con Alemania e Italia.
Procede del archivo reservado del Oficial Mayor del Ministerio
de Hacienda. ESP-MINHAC-AGC-Caja 79702, exp. 4.
Supongo que para pagar esta deuda se constituyó la División Azul.
saludos

Anónimo dijo...

Puede que en su tierra sea posible seguirle la pista a ese pájaro. Lo qu es indudable es la intervención alemana por las dos partes y sobre todo lo que esa vinculación llegaría a durar. Prácticamente hasta 1989 cuando la cuadra bolchevique se les vino literalmente abajo. Antes de eso de carrillo enfrente de los antiguos comedores del SEU en Madrid, el único monumento que existía en el mundo a las BB.II estaba en Berlín y en cuanto a personajes, después de la desaparición por muerte natural del hebreo-húngaro Gerö, bien tinto en sangre por cierto, los únicos, verdaderos asesinos, que mantuvieron el poder y los asesinatos fueron los dirigentes del PC alemán que empezando por Ulbrich y acabando por el botones del comité habían practicado previamente el asesinato político en España, los menos jugándosela en el frente, los más como ejecutores y burócratas del entorno de la GPU y de Marty. Conservaron el poder, liquidaron a quien se les puso por delante y arruinaron literalmente a toda la parte oriental que a Alemania le quedó tras la IIGM. El balance no está mal y no es precisamente algo que gusten oír los rojos alemanes, o sea los sandías alemanes.

Anónimo dijo...

Inmediatamente después de la liberación de Badajoz se desencadenó una ingente campaña propagandística , que se difundió por todo el mundo a través de los medios de propaganda del Frente Popular, la III Internacional y sus simpatizantes .

Eso fue la matanza de Badajoz .

Anónimo dijo...

No. La deuda se pagó religiosamente, exactamente igual que a Italia. En condiciones ventajosas,pero se pagó hasta el último céntimo. Los últimos pagos se hicieron ya finalizada la GM. Adenauer bien lo sabía y distinguió al Caudillo, o viceversa, con su amistad. De hecho se pasó el "bloqueo" inspirado por los bolcheviques por donde le pareció y visitó España y a su Jefe de Estado siempre que tuvo por conveniente. De hecho murió de una gripe que agarró en El Escorial. Las deudas entre caballeros se pagaban, exactamente igual que se siguen pagando.