10 julio 2009

ÉRAMOS POCOS Y PARIÓ ABUELA

Justo casi un año después, la historia se repite.

Si el año pasado fue Don Julián Chaves Palacios quien me llamó, bajo el pseudónimo de Pepe, amenazándome con denunciarme, cosa que hizo, ahora mismo acaba de llamarme don Cayetano Ibarra Barroso, exalcalde de Fuente de Cantos, juzgado y condenado, en sentencia firme, por alzamiento de bienes, que como siempre he dicho, es más noble, se identificó con su nombre al responder al aparato mi mujer, ya que yo no llevo nunca el trasto ese encima, lo que le diferencia del otro que, cuando mi mujer respondió, dijo que era Pepe.

Deben aburrirse por estas fechas, sin jornadas históricas y cosas así.

Bien, a lo que iba, lo primerito que me ha dicho es que me acercara a la Facultad de Medicina y viera con mis propios ojos que sí hay valla.

Después me dijo que era él quien había escrito los comentarios anteriores en los que me llama cobarde, que me iba a denunciar, como el otro, y finalmente, me llamó sinvergüenza.

Hasta ahí llegó, porque exactamente igual que hice el año pasado con el otro, le colgué el teléfono.

Por cierto, ¿cómo es que tienen el número del teléfono móvil si hasta amigos míos no saben cuál es?

Pues bien, ante todo, debo decir que, efectivamente, la Facultad de Medicina, en contra de lo que he manifestado, SÍ ESTÁ VALLADA, cosa que yo, la verdad, no me había fijado, como ha quedado patente en los comentarios que he insertado en la otra entrada.

Ahora bien, ¿por qué no me he fijado que estaba vallada? Pues muy sencillo, las cancelas suelen estar abiertas, al menos durante el día, para permitir el acceso de estudiantes, profesores, personal laboral y público en general y por eso, yo, la verdad, no me había fijado en esas vallas y más en un lugar cuyos alrededores están en costantes obras.

Por lo tanto, la excusa manifestada por Don Cayetano en su comentario de que: “No se trataba de una vía pública, era el recinto de la Facultad de Medicina, que aunque esté cerca del Infanta, está separado de éste. EL RECINTO DE LA FACULTAD DE MEDICINA ESTÁ VALLADO. Acérquese allí y lo comprueba y si no es así le hace una foto y la muestra, sin valla y a las ocho de la mañana con ese gentío que usted dice que hay por allí. LE RETO A QUE DEMUESTRE QUE NO ESTÁ VALLADO Y QUE SE ACCEDE A ÉL POR TRES CANCELAS”, no es válida.

¿Y por qué no es válida?

Pues aquí tengo que remitirles a ustedes a la hemeroteca digital del diario HOY del día 23 de diciembre de 2008 en el que aparece el reportaje fotográfico.

En una de las fotografías, se va a Don Cayetano mirando, con gran interés, el contenido de una bolsa de plástico, encontrándose a sus pies varias cajas con restos humanos, en la VÍA PÚBLICA, y al lado un ataúd abierto de par en par, en el que ya hay otros restos humanos.

Pues bien, si tienen la fotografía delante podrán ver que la cancela está abierta, y, por lo tanto, CUALQUIERA PODÍA PASAR, hasta cualquier galgo abandonado, que por esa zona, cercana al polígono industrial abundan mucho.

¿Está claro o lo digo en chino?

Bueno, pues eso, LOS RESTOS FUERON EXHIBIDOS EN LA VÍA PÚBLICA A LA VISTA DE CUALQUIERA QUE PASARA POR ALLÍ.

Esto nos lleva a dos cuestiones:

Cuestión A.- ¿Esos restos humanos habían sido depositados con anterioridad en el Anatómico Forense y ese día se iba a proceder a su traslado al crematorio del cementerio?

Cuestión B.- ¿Por el contrario acababan de traerlos desde San Vicente de Alcántara y habían hecho un alto allí para que los vieran los forenses antes de trasladarlos al crematorio?

Estas dos cuestiones nos llevan a otras:

Sea como fuere, es decir, si ya estaban allí o acababan de llevarlos

-¿POR QUÉ ESPARCIERON EN LA CALLE ESOS RESTOS?

-¿NO PODÍAN HABER SACADOS LOS RESTOS HUMANOS DE LAS CAJAS Y DEPOSITARLOS EN EL ATAÚD DENTRO DEL EDIFICIO?

-¿QUÉ OBJETIVOS PERSEGUÍAN CON HACER LA BARBARIDAD QUE HICIERON CON ESOS RESTOS EXHIBIÉNDOLOS EN LA VÍA PÚBLICA, YA QUE POR MUY VALLADO QUE ESTUVIERA EL RECINTO, AL NO ESTAR CERRADA LA CANCELA Y HABER ALGUIEN QUE CONTROLARA A LOS QUE QUIERAN ACCEDER SE CONVIERTE EN VÍA PÚBLICA DE USO PARA CUALQUIER CIUDADANO COMO DE HECHO ES HABITUALMENTE?

Preguntas que deberán ser realizadas ante un Juez, si llega el caso.

Y ya puestos, habrá que averiguar también desde dónde escribe sus comentarios el señor Cayetano Ibarra.

Espero que sea desde un Cíber o desde su domicilio y no desde algún organismo oficial.

Sería lo último, que desde el trabajo, o desde organísmo oficiales, el personal se dedicara a chatear o a visitar blogs que nada tienen que ver con la labor que realizan.

Eso es fácil de determinar, me refiero a saber desde qué servidor y desde qué número de teléfono abonado a ese servidor se insertan los comentarios.

Por otro lado, ya estoy empezando a estar un poco hasta las narices del blog, la verdad.

Nada me reporta y, además, estoy solo, nadie me ha dicho nunca que si pasa cualquier cosa que cuente con ellos para lo que sea.


Y, visto lo visto, me parece a mí que esto está pasando de castaño a oscuro y yo no puedo enfrentarme a gigantescos molinos de viento solo. Son poderes muy grandes los que se confabulan contra este humilde contribuyente. ¿Por qué será?

Así que lo mejor será que vaya pensando en jubilar este blog que, repito, nada me reporta, incluso ni el afán que me guió de aportar datos para que quien ignorara qué pasó realmente en Badajoz durante la guerra civil, aprovechando mis escasos conocimientos, aprendiera algo.

Veo que no aprenden, porque se siguen creyendo que los buenos lucharon por la justicia, la democracia y la libertad y, pese a las pruebas ofrecidas, siguen diciendo que en la plaza de toros los muertos se contaban por miles.

Así que ¿para qué todo esto? ¿ein?

Por cierto, aquí dejo este testimonio, para quede constancia, ya que, como mortales que somos cualquier día podemos sufrir un atropello involuntario o tener un accidente.

05 julio 2009

EL TOCOMOCHO

Todos hemos oído hablar alguna vez del timo del Tocomocho y, hasta es posible, que alguno lo haya sufrido.

Básicamente consiste en dos o tres personas, de las cuales una de ella se hace pasar por tonto, que trata de vender décimos de lotería o cupones de la ONCE, presuntamente premiados, por un precio bastante más bajo que el que, en teoría, tienen esos décimos o cupones en premio.

El timo en sí, como todos los timos, no sería posible si no se jugara con la ambición del timado, que cree aprovecharse del retraso mental de la persona que le ofrece los décimos o cupones para lograr un fin lucrativo.

Al fin y al cabo, España es el país de la picaresca. Lo ha sido, lo es y lo será y de ahí que la gente no se asuste mucho de los escándalos que continuamente salpican a la clase política en cuanto a corrupción se refiere.

Yo creo, que en el fondo, todos admiramos a esos mangantes porque, a lo mejor, de tener oportunidad, haríamos lo mismo.

Ya he puesto en otra ocasión el ejemplo de gente que está, o estamos cogiendo patatas y a los cien metros ya nos levantamos y empezamos a estirar los riñones y a quejarnos, pero si nos ponen un billete, aunque sea de cinco euros, cada dos metros, en la distancia que separa Badajoz de Madrid (400 kilómetros), la mayoría de nosotros no levantaríamos la cabeza en todo el trayecto.

Lo mismo ocurre cuando estamos trabajando en la calle y comienza a llover, aunque sean cuatro gotas. Todos nos apresuramos refugiarnos bajo una marquesina o dentro de un portal, pero, amigo, si estamos en el “furbo” insultando al árbitro y a los jugadores del equipo contrario y no digo ya que caigan cuatro gotas sino un verdadero diluvio, nos quedamos impertérritos bajo la lluvia, con el culo apoyado en el asiento, que además, se llena de agua y simplemente con ponernos un papel de periódico en la cabeza aguantamos todo el chaparrón sin que nadie de un paso atrás, al más viejo estilo de los Tercios españoles.

De casta le viene al galgo. Somos españoles.

Por eso, solamente en España puede ocurrir lo que está ocurriendo con el recuerdo y la Memoria de quienes padecieron y sufrieron la guerra civil y sus consecuencias.

Aquella tragedia costó decenas de miles de vidas y la represión que en uno y otro bando se ejerció fue brutal.

Eso no es óbice para que un grupo, bastante numeroso, de desenterradores, de charlatanes de feria y de “prestigiosos”, contando con el beneplácito y la ayuda económica del Gobierno de España, se dedique a mancillar la memoria de aquellas personas que murieron o padecieron las consecuencias de la guerra civil de 1936-1939. (Porque hubo otras guerras civiles, por ejemplo, las que nos metió el Borbón Fernando VII, que también fusiló a un montón de gente, pero como por esa guerra no dan nada en subvenciones, que se quede en los libros de historia, si es que todavía hay libros de Historia de España, que no lo sé)

No les bastan los que murieron realmente, necesitan más sangre, necesitan más cadáveres porque eso se traduce en más subvenciones y más prestigio.

Ya hemos visto que la universidad de Extremadura, para vergüenza e infamia de esta noble región, no tuvo bastante con cinco o seis mil “represaliados”. No, tuvo que inventarse doce mil, nada menos, y desde varios meses antes de la publicación de esa lista, por parte de la unex, el director de ese proyecto, a la sazón el profesor Don Julián Chaves Palacios, se ponía delante de cualquier periodista que viera por ahí y se le llenaba la boca gritando a los cuatro vientos que los franquistas eran muy malos y que “represaliaron” a doce mil personas.

Yo, todavía me admiro de cómo la universidad pudo consentir que se publicara esa lista tan vergonzosa y carente de toda investigación sin tomar medidas y que ese señor siga siendo el director del ese oscuro proyecto de investigación.

Al fin y al cabo son “sólo” 82.000 euros lo que recibe a cambio de sus servicios. Digo yo que la cantidad no es tan grande como para que la universidad se haya prestado de esa manera al juego del engaño.
Ah, otra cosa ¿se publicará algún día algo sobre los exiliados a Méjico?. Yo me entiendo y sé lo que digo, y otros, también, faltaría más.

Y digo que la universidad está en el ajo, porque fue en su seno donde se gestó y elaboró esa increíble lista tan mal documentada, tan mal elaborada y tan obscena.

También tenemos el caso de esos sujetos que esparcieron huesos humanos en medio de la calle, exhibiéndolos como en una atracción de feria y con un cinismo que rayaba la anormalidad.

En aquel momento, para ellos ese gesto supuso su momento de gloria y orgullo (por cierto ¿quién pagó el traslado de lo restos humanos hasta Badajoz y su posterior incineración?), pero después se han sentido avergonzados de ver hasta dónde fueron capaces de llegar para manipular a la gente y no quieren que esas imágenes trasciendan a la opinión pública porque les llena de vergüenza cuando se ven fotografiados entre cajas llenas de huesos, tocando esos huesos como si fueran diamantes de gran valor.

Pero, antes de todo esto, cuando en Badajoz se estaban llevando a cabo las obras de construcción del Palacio de Congresos, justo donde se levantaba la plaza de toros, grupos cercanos al partido comunista (en mi opinión los más sinceros y nobles, tal vez porque son más brutos y más cerrado de mollera para algunas cosas. Como ya dije antes: De casta le viene al galgo y algunos genes debo tener de quienes lucharon por la causa comunista) imprimieron y repartieron por Badajoz este cartelito que ustedes pueden ver.

Fueron los únicos que alzaron su voz en contra de que se derribara la plaza de toros, mientras que otros, que ahora vociferan contra la necesaria obra de reforzamiento de las tapias del cementerio, no decían ni pío. No olvidemos que aquella aberración la realizó la Junta de Extremadura. (Aquí es necesario mencionar que Don Francisco Espinosa también se opuso a que se derribara la plaza, lo que le costó un pequeño disgusto que le sirvió de lección y desde entonces aprendió que no hay que nadar contra corriente, que quien manda, manda y que quien a buen árbol se arrima buena sombra le cobija).

Por supuesto, hubo otras voces que se alzaron contra ese derribo, entre ellas la mía, más humilde, no por cuestiones de la guerra sino por el claro atentado contra el Patrimonio Monumental de Badajoz, ya que dejaron las murallas del baluarte de San Roque, donde estaba la plaza de toros, como si por allí hubiera pasado un grupo de “luchadores por la justicia, la democracia y la libertad”.

En resumen, yo me pregunto: ¿Cómo es posible que tanta gente sea tan estúpida, ignorante y fanática como para creerse todas las mentiras que estos devoradores de subvenciones, estos desenterradores, estos “prestigiosos” le meten en sus cabezas cada día y ninguno de ellos haya ido a denunciarlos?

No olvidemos que las víctimas de los timos son, generalmente, reacias a denunciar porque realmente son esas víctimas quienes querían “engañar” al que creían retrasado mental y no es cuestión, a estas alturas de ponerse a cavilar y en vista de tantos engaños, elegir a un Gobierno que mire al futuro, deje de mirar al pasado y que, encima, tenga la mala ocurrencia de crear puestos de trabajo y acabar con las listas del paro. Faltaría más, con lo bien que se está en la camita hasta las doce de la mañana, o con lo beneficioso que es cobrar el paro y "hacer chapuzas" al mismo tiempo. Chapuzas que no te hacen por menos de 20 euros la hora, "sin contar el material", que ésa, es otra.

Es evidente que todo lo que hablan sobre la plaza de toros es mentira; es evidente que todo lo que dicen de “represaliados” es mentira, ya que no diferencian entre quienes realmente fueron represaliados por la injusticia y condenados por la justicia por los crímenes horrorosos que cometieron.

Es evidente que no sienten ninguna vergüenza de engañar a la gente; es evidente que siguen haciendo cola en la ventanilla para recibir la subvención para “sus investigaciones”; es evidente que se siguen repartiendo títulos de “prestigiosos”; es evidente que cuanta más sangre y cuantos más muertos digan que hubo, más a repartir.
¿Hasta cuándo durará esto?

12 junio 2009

SON DESPRECIABLES

El pasado día 14 de abril de 2009 se inauguró en Sevilla un monolito en memoria de los mineros de Huelva que fueron detenidos el día 19 de julio en la Pañoleta, muy cerca de Sevilla.

Aquellos mineros, muy bien armados, iban a Sevilla en un convoy de vehículos y camiones, dos de ellos blindados, en los que transportaban varias cajas de dinamita, creyendo que el general Queipo de Llano no había logrado hacerse con el control de la ciudad y, por lo tanto, para ellos era un paseo encaminado a matar y destruir todo lo que se les pusiera por delante ya que anteriormente los borrachos y asesinos defensores de la libertad y la democracia, actuando en jaurías sanguinarias en vez de luchar contra las tropas de Queipo de Llano se dedicaron a quemar iglesias y asesinar a varias personas, a algunas de las cuales les habían colgado del cuello un cartel en el que se decía: POR FASISTA.

No contaban, sin embargo, que el valor de un pequeño grupo de legionarios y la astucia del ladino general Queipo de Llano habían logrado amedrentar a miles de asesinos incapaces de enfrentarse a hombres valientes y Sevilla estaba en su poder.

Cualquier cosa menos empuñar un arma y salir a la Plaza del Duque, la calle Francos, la avenida de Colón, la plaza Virgen de los Reyes y la calle Sierpes, todas en el centro de la ciudad y atacar a aquellos legionarios y morir o vencer

La historia de lo que ocurrió es muy conocida y no vamos a relatarla aquí, tan sólo citar que el jefe de aquellas hordas mineras, que pensaban que iban a llenar de sangre la ciudad de Sevilla sin que nadie se lo impidiera, Cordero Bell, al ser sorprendidos en la emboscada que les tendió la Guardia Civil, rápidamente dio la vuelta y emprendió una veloz carrera de regreso a Huelva, abandonando a su destino a los engañados mineros a los que aquellos canallas les buscaron la ruina.

Típica acción ésta entre toda aquella gentuza. No olvidemos al Sinfo, al Nico, al Miguelito y al Puig.

De nada le valió aquella cobardía, ya que poco después fue detenido y fusilado.

Pero, en relación con este monolito resulta obscena la intención que ha guiado a quienes han decidido instalarlo.

En primer lugar, se colocó en uno de los sitios, junto a la Giralda, más visitado de Sevilla, como son las murallas almohades de la Macarena.

En segundo lugar, es significativo su texto: EN MEMORIA DE LOS FUSILADOS EN ESTAS MURALLAS POR DEFENDER LA LEGALIDAD REPUBLICANA, LA LIBERTAD Y LA JUSTICIA.

Yo creo que en España nunca se han alcanzado los niveles de mentiras, manipulación y falsedad histórica como la que estamos viviendo en estos momentos.
No tienen vergüenza porque, al mismo tiempo que han quitado los símbolos y monumentos que recordaban a los que murieron por Dios y por la Patria, porque realmente murieron por ser católicos y españoles, sacados de sus casas por esas hordas asesinas que ojala ardan en el infierno por toda la eternidad, malditos sean todos ellos, han sembrado de monumentos a la “victimas de la represión franquista” muchos lugares públicos y cementerios. Es decir, en vez de recordar a todas las victimas de aquella guerra, borran los recuerdos de unos y con el pretexto de “que los otros recordaron a los suyos durante cuarenta años” ellos toman el relevo y sólo recuerdan a los del bando del terror, el robo y el asesinato.

¿Dónde está “el fin de fomentar la cohesión y solidaridad entre las diversas generaciones de españoles en torno a los principios, valores y libertades constitucionales” que figura en esa ley de Memoria histórica que se han sacado de la manga?

En resumen, están actuando exactamente igual que los franquistas. Entonces ¿Dónde está la diferencia?

Decir que aquella gente murió por defender la legalidad republicana, la libertad y la justicia es una infamia.

Nadie hubo más antidemocrático que los socialistas, nadie hubo más deseoso de que en España se acabara la libertad y justicia que los socialistas.

Dieron un golpe de estado, ejercieron una brutal represión, lucharon para acabar con la República y la democracia, hacían llamamientos al asesinato y llevaron a cabo un genocidio sin igual y ahora, con total infamia, dicen que eran democráticos y querían la justicia.

Lo lamentable es que, empezando por la universidad de Extremadura, pasando por el desperramahuesos y terminando por los “prestigiosos historiadores” ávidos e incansables receptores de subvenciones, están hundiendo a España en un negro fanatismo y una brutal ignorancia, mientras la cobarde derecha no actúa ni hace nada.

¿Dónde están los que han llevado a que el juez Garzón sea juzgado? ¿Dónde está aquella gente que en jauría se presentaban todos los días en la Audiencia Nacional a entregar interminables listas de “represaliados por el franquismo”? ¿Dónde está Ian Gibson y su eterna búsqueda de los restos de Federico García Lorca? ¿Dónde está el tal Paul Preston que dijo que Jay Allen fue el cronista más informado de la guerra civil? ¿Dónde está el “prestigioso” investigador de la lista de los doce mil represaliados por el franquismo?

¿Por qué no ponen al lado de ese monolito en la Macarena un pancarta en la que se diga que aquellos hombres que fueron fusilados en ese lugar, llegaron a Sevilla, primero, con deseos asesinos; segundo, porque, al igual que otros miles de obreros españoles, fueron engañados por aquellos canallas y, tercero, que los abandonaron mientras sus dirigentes huían como ratas acobardadas?

09 junio 2009

¿ES UN PÁJARO? ¿ES UN AVIÓN? ¿QUÉ ES?

Preguntada la señora ministra de igualdad, Doña Bibiana Aído, defensora del aborto, sobre qué es un feto de 13 semanas (3 meses) respondió:

"Un ser vivo, claro, lo que no podemos hablar es de ser humano porque eso no tiene ninguna base científica".

En la fotografía se ve un feto de 3 meses. ¿No es un ser humano eso?

Claro que si dividimos 60.000 entre 1.095 da un resultado de 5,4.

¿Y qué quiere decir esto?

60.000 asesinados por los democráticos en 3 años (1.095 días) durante el terrible genocidio que llevaron a cabo, da un resultado medio de 5,5 personas asesinadas cada día.

Pero la cantidad sube un poco porque no fueron tres años de victoriosa, honrosa y heroica campaña contra el terror de los asesinos, sino menos (17 julio 1936-1 abril 1939), por lo que la media de asesinados diariamente es más alta todavía.

Hay cosas que no cambian.

No hay más comentarios.

08 junio 2009

EL PATRIOTA

Tras las elecciones al Parlamento europeo ha ocurrido en España lo peor que podía pasar. O sea, que teóricamente, haya ganado el PP.

Digo teóricamente, porque el índice de abstención ha sido muy alto y, realmente, la victoria del PP no ha sido aplastante, como sería lógico suponer.

Esto me lleva a hacer una pequeña reflexión: ¿Realmente hay en España cuatro millones de parados?

No me lo creo. Cualquiera puede ver las terrazas y veladores llenos de clientes y ya no digo nada de playas y montañas donde vamos a “disfrutar del solito o la nievita”.

Por lo tanto, sólo cabe pensar en dos cosas: Que es mentira que en un país, que sobre una población laboral de veinte millones de personas, tenga cuatro millones de parados, ya que de ser así España estaría ardiendo por los cuatro costados o que los españoles estamos a un paso del suicidio colectivo porque demostraría, en caso de que realmente haya cuatro millones de parados, que todos estos parados no sólo no notan su circunstancia sino que salen beneficiados en el sentido de que ya no tienen que levantarse para ir a trabajar pero siguen percibiendo el sueldo y no me refiero ya al sueldo del subsidio del paro sino bastante más dinero. Dinero que, evidentemente sale de los fondos públicos y la gente, mientras cobre, no protesta. Y por ese motivo, España, país típico de picaresca, es el único de Europa que aún sigue apoyando a los socialistas, como ha quedado demostrado en las pasadas elecciones.

Cada día leemos y oímos noticias en las que no dicen que el Gobierno ha librado cierta cantidad de millones de euros para ayudar a los afectados por la crisis y el paro, lo cual, lógicamente, es necesario, pero que más bien a corto plazo, nos va a llevar a todos a la ruina porque los fondos públicos son limitados y llegará un momento que se agoten y entonces ya será tarde porque nos dirán que no hay dinero ni para pensiones ni para sueldo, pero que no nos preocupemos porque el “Estado velará por nosotros” y Stalin, Mao Tse Tung, Ho Chi Min, Largo Caballero, Pasionaria y otros similares se reirán en sus tumbas.

Pero el peligro inminente estriba en que Don Mariano va a ver en esta efímera victoria del PP, que realmente no ha sido suya, “un apoyo a su gestión y para sentirse respaldado por su ejecutiva” lo que se traduce en que no dimitirá y continuará liderando la oposición de apoyo por patriotismo, cuando es evidente que en las elecciones generales fracasará rotundamente. Eso es seguro.

Don Mariano se llama asimismo patriota, lo cual no casa con la desmesurada alegría que los dirigentes mostraban ayer por una victoria, de tan sólo dos escaños, en un país que teóricamente está al borde de la bancarrota.

Don Mariano, si realmente es un patriota de verdad y no de pacotilla, debería demostrarlo, dimitir de su cargo y convocar elecciones en el PP para que sea nombrado otro u otra que ejerza oposición, que trabaje por España y por los españoles, que se preocupe de ejercer oposición, que pregunte qué pasó el 11 M en Madrid, que pregunte cómo distribuyen las ayudas las Juntas de Andalucía y Extremadura, que pregunte qué está ocurriendo con las plantas de las llamadas energías alternativas, o sea, energía solar, térmica y eólica y qué hay detrás de ellas y que trabaje por sacar a España de las negras tormentas que agitan los aires y de las nubes oscuras que nos impiden ver.

Don Mariano, hoy por hoy, es una seria amenaza contra la libertad y el progreso porque mientras esté él, el PP no ganará las elecciones y España caerá en el abismo.

Don Mariano, el patriota, debe dimitir, tiene que dimitir, deben obligarle a dimitir.

Sin embargo, en todo esto hay un resquicio que permite ver cierta luz de esperanza.

En Extremadura, don José Antonio Monago ha conseguido más votos y en las grandes ciudades de nuestra región también el PP han aumentado sus votantes, lo que demuestra que su gestión en la oposición es buena y sabe trabajar.

En Badajoz gobierna el PP formado por un equipo de hombres y mujeres cabales que independientemente de algunos errores, como humanos que son, trabajan por nuestra ciudad y son honrados y sinceros, lo mismo que ocurre en otras localidades, pero el PP nacional está férreamente dirigido por Don Mariano que jamás ganará una elecciones y los españoles estamos desamparados.

04 junio 2009

BIENVENIDO, MR. OBAMA

¿Quién no ha visto la gran película Bienvenido Mr. Marshall dirigida por Luis García Berlanga?

Inolvidables son las escenas finales en las que todo el pueblo, con las autoridades al frente, sale a recibir al americano y la comitiva pasa por las calles sin detenerse para nada.

¿Quién iba a decir que en la actualidad, 56 años, después (la películas se rodó en 1953) se iban a volver a repetir aquellas escenas de una España negra, profunda y típica?

Pues ya lo ven usted, el amigo americano, o sea, Mr. Obama, va a visitar Francia, como aquel que dice, el barrio del al lado, y no se va a parar en nuestra calle.

Habrá que ir a los Pirineos y desde las cimas del Monte Perdido y del Aneto y desde la cortadura de Roncesvalles saludarle aún sabiendo que no se va a detener.

España, actualmente es como ese amigo impertinente que nadie quiere tener cerca pero que se apunta a todas las tertulias sin darse cuenta que no es bien recibido y nadie se atreve, por educación, a decirle que no vuelva más.

O como aquel típico vividor que no tiene un duro ni donde caerse muerto pero va bien vestido y aparentando ser alguien importante aunque en su casa pasen hambre, pero él se deja ver con los ricos.

Ya me contarán ustedes qué pinta España en el G-20 o en el G-8 con el nivel de paro más alto de Europa.

A esos encuentros hemos ido siempre, no por nuestros logros o nuestro poder económico, sino porque, por pena, nos han invitado, aunque después pasa lo que les decía de ese amigo impertinente, que cuando habla se hace un embarazoso silencio en los demás tertulianos que se miran unos a otros y procuran cambiar de tema, aunque de nada vale, porque el inoportuno en todo quiere opinar.

Mr. Obama, lo primero que ha dicho, nada menos que en Egipto, país musulmán, que él es cristiano, y lo ha dicho con orgullo, sin tapujos.

Volvemos a lo que ya hemos comentado otras veces en este blog.

¿Se imaginan ustedes qué papelón haría el yanqui en España si le da por entrar en una iglesia a rezar con el presidente del Gobierno y demás líderes del Gobierno de España esperándole en la puerta?

Y no digamos nada si le da por hablar de la unidad nacional.

Como ya dije otra vez, no iban a tardar ni cinco segundos en derramarle una lata de gasolina y darle fuego.

Pero, claro, Doña Leire dice que la humanidad va a asistir a un hecho histórico con el binomio progresista americano y europeo. Manda huevos.

Por cierto, ¿dónde está el PP?

Todos sabemos que España tiene fuerzas militares destacadas en el índico para “luchar” contra la piratería y, sin embargo, esta mañana, en Vigo han intentado abordar un trasatlántico, como verdaderos piratas ante la mirada horrorizada de los turistas que viajaban a bordo y que posiblemente, sabiendo que estaban en España, pensaron que iban a incendiar el barco con ellos dentro o secuestrarlos para utilizarlos como rehenes para negociar, exactamente igual que hacen los piratas del Indico ¿o no?
Con este panorama, Mr. Obama va a tardar en venir. El tiempo lo dirá.

¿Por qué Don Mariano no da la cara y habla de lo que tiene que hablar, o sea, del paro, de la crisis, de la lucha contra la piratería y de la corrupción?

Por España, por la libertad, por la democracia, por el progreso, por la libre convivencia, no voten al PP hasta que dimitan Don Mariano y sus palmeros.

01 junio 2009

LA INFANTERÍA DE MARINA EN BADAJOZ

En estos tiempos que tan de moda está el tema de la Memoria Histórica creo conveniente abrir un paréntesis y hacer precisamente eso, o sea, Memoria Histórica, y remontarnos a un periodo de nuestra historia que Badajoz vivió más que ninguna otra ciudad de España.

Me refiero a la guerra de Restauración de la Corona Portuguesa, que se prolongó desde 1640 hasta 1668, un largo periodo de 28 años en los que se sucedieron batallas incruentas y se escribieron páginas de gloria.

Hasta tal punto los portugueses querían quitarse de encima el peso de la Corona española que con un descaro terrible y cierta chulería, todo hay que decirlo, clamaban a grandes voces desafiando al ejército español:

“Aunque se nos ha muerto nuestro Rey y a su hijo hemos coronado, y cuando faltare de la sangre real quien lo fuera, trajéramos de Guinea un negro con una jeta de un palmo para que lo fuese, primero que sujetarnos a vuestro Rey”

No vamos aquí a entrar a explicar los pormenores de aquella guerra (como sería mucho pedir que se lean libros de Historia, más que nada porque capaces son de llamarme fascista por aconsejar leer, les remito al Google, que es muy socorrido, pero ¡ojo! asegúrense de que leen la página correcta, no sea que les pase lo que la señora concejala de Cultura y sus “asesores”)

Vamos a remitirnos, simplemente, a lo que sucedió en Badajoz en el mes de junio del año de Nuestro Señor de 1658 cuando un impresionante ejército portugués, al mando del Mariscal de Campo Mendes de Vasconcellos, tenía establecido una férrea línea que cercaba la Muy Noble y Leal Ciudad de Badajoz, que supo resistir con un brío y un valor indescriptible las diversas acometidas que durante esos 28 años las tropas portuguesas realizaron contra sus murallas, deseosos de conquistar la joya que es Badajoz.

Por aquello de que “nobleza obliga” no puedo dejar de referirme a uno de los más sangrientos combates que se realizaron ese año de 1658 y en los que intervino de forma directa y valerosa la Infantería de Marina española.

Resulta curioso que en un lugar tan de secano como es Badajoz, vinieran a morir los infantes de Marina y, sin embargo, así fue. Aunque realmente, llamar infantes de Marina a aquellos soldados sea mucho decir porque el agua la vieron más bien poco.

La historia, como hemos dicho, se remonta al mes de junio de 1658, siendo capitán general de Extremadura el valeroso Duque de San Germán, don Francisco de Tutavila y Tuffo, nacido en Nápoles pero tan español como lo pueda ser cualquiera de nosotros, ya que Nápoles formaba parte del reino de España.

Debido a la sangría que cualquier guerra supone se hizo necesario levantar regimientos casi a diario y en el año 1657 se crea en Sevilla un Tercio que se llamó Tercio de Infantería de la Armada del Mar Océano y se otorgó el mando del mismo al mariscal de campo D. Pedro Paniagua y Zúñiga, Marqués de Lanzarote.

El primer destino de este nuevo Tercio fue la ciudad de Cádiz donde recibió instrucción y sus integrantes fueron adiestrados en el arte de la guerra, aunque atrás habían quedado los tercios que hicieron de España temida y respetada en el mundo entero y por la fecha de la que hablamos España estaba entrando en el ocaso que a través de los siglos nos ha llevado a lo que ahora somos, con un ejército que se tiene un cuidado exquisito en decir que participa en “misiones humanitarias” aunque esas misiones humanitarias traigan consigo que jóvenes españoles regresen a casa metidos en ataúdes y se les niegue el honor, anhelado por cualquiera que voluntariamente escoja la vida militar, de decir que murieron en combate, por su bandera y por su Patria.

La dramática situación que se vivía en Badajoz, asediada por el ejército portugués y sus campos totalmente arrasados y esquilmados hizo que el Tercio de Infantería de la Armada del Mar Océano fuera enviado urgentemente a esta ciudad, llegando el día 22 de junio, junto al Tercio irlandés de Walter Dogan e inmediatamente ambos tercios entran en fuego relevando a los defensores del Fuerte de San Cristóbal, en la margen derecha del Guadiana, que estaban totalmente extenuados tras varios días resistiendo los impetuosos ataques portugueses sobre el fortín Cabeza de Puente y el camino cubierto que unía este baluarte con el fuerte donde se llegó a combatir cuerpo a cuerpo en sangrientos combates.

Al día siguiente, 23 de junio, la caballería portuguesa volvió a atacar el fortín Cabeza de Puente al objeto de cortar las comunicaciones con San Cristóbal, lugar estratégico que si se tomaba permitiría el asentamiento de artillería con la cual se podía batir la ciudad de Badajoz, causando enormes destrozos en su defensa.

La situación se hizo dramática porque los portugueses lograron llegar a los foso del fuerte y colocar escalas en las murallas para iniciar el asalto.

Sin embargo, tras unos primeros momentos de lógico desorden y hasta pánico, los tercios de Infantería de la Armada del Mar Océano e irlandés repelen el ataque, obligando a los portugueses a retirarse de los fosos, reagrupándose en el camino cubierto y en sus medias lunas.

Pero como desde allí continuaban siendo un peligro, el marqués de Lanzarote no lo dudó un instante y poniéndose a la cabeza de sus hombres, ordenó al Tercio de la Armada avanzar por el estrecho camino cubierto, luchando palmo a palmo para expulsar a los portugueses.

La lucha fue encarnizada y muy sangrienta y el mismo D. Pedro Paniagua y Zúñiga, Marqués de Lanzarote, encontró la muerte en esa trágica jornada, luchando al arma blanca, a la cabeza de sus hombres. Pero finalmente, los portugueses, atacados también por tropas de refuerzo que cruzaron el puente de Palmas, fueron desalojados y emprendieron la retirada.

Esta acción fue el principio del fin para las tropas lusitanas que cercaban la ciudad y a partir de entonces sólo pudieron realizar, con gran esfuerzo, algunos ataques en los alrededores de Badajoz, como los que llevaron a cabo contra el fuerte de San Miguel, en cuya defensa el Tercio irlandés de Walter Dogan sufrió grandes pérdidas.

Este fuerte estaba ubicado sobre un pequeño cerro, muy cercano a la carretera de la Corte, donde también estaba ubicada la ermita de San Miguel, una de las muchas que circundaban la ciudad de Badajoz.

Ahora que están realizando obras en toda esa zona sería muy conveniente hacer catas para intentar encontrar los cimientos de esa ermita lo que supondría un gran paso para recuperar nuestra Memoria Histórica.

La tenaz resistencia que los españoles llevaron a cabo hizo que el jefe del ejército portugués, Mendes de Vasconcellos escribiera a Luisa de Guzmán, madre de Alfonso VI de Portugal, la cual tuvo que ejercer como regente debido a los problemas físicos y mentales del rey, aquello de: “O forte está muito forte a estacada muito mais, as balas nâo tenem conto. Senhora, nâo posso mais”

Finalmente, hagamos referencia a una leyenda sobre esta batalla:

Cuando Badajoz era una ciudad provinciana, sin ruidos y sin tráfico, los badajocenses podían oír cómo cada noche de San Juan, por el puente de Palmas, se oía un gran ruido, como de cascos de caballos lanzados al galope.

Este ruido llenaba de temor a la población porque nadie sabía a qué podía deberse.

Los estudiosos investigaron el tema y llegaron a la conclusión que lo que se oía era el galope de los caballos porque los espíritus de los jinetes acudían puntualmente, cada noche de San Juan, al lugar donde hallaron la muerte en defensa de Badajoz y de España.